Artículo escrito por José Fernández-Ardáiz, y publicado en el libro COMUNICACIÓN POLÍTICA 3D editado por Carlos Fara (Ex presidente de ALaCoP) y Alfredo Dávalos López (Ex presidente de ALaCoP).


Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), las redes sociales e internet están generando nuevas formas de relacionamiento y vínculo ciudadano, nuevos niveles de construcción de lazos de solidaridad social y formas de tiempo y espacio, que están configurando nuevos, distintos y diversos vínculos de poder y comunicación.

Estamos viviendo como sociedad un híbrido entre una vida sin internet y una vida con internet. Los ciudadanos se encuentran viviendo y construyendo su identidad en la suma de la vida offline y la vida online. En este sentido, una de las características más importantes de lo que se conoce como Sociedad del Conocimiento es la organización en red de los distintos procesos dominantes, que “constituyen la nueva morfología social de nuestras sociedades; su lógica de conexión e interconexión modifica de manera sustancial los procesos de producción, la experiencia, el poder y la cultura.” (Manuel Castells)

Entender la vida en red es fundamental para comprender las nuevas maneras de relación de las estructuras de poder y la democracia actual. Dentro de este nuevo contexto en red, de nodos interconectados entre sí, de ciudadanos interrelacionados masivamente, se desarrolla la vida común de las personas, quienes adaptan las TICs a sus valores, intereses y necesidades, y la Política debe comprender lo antes posible estos nuevos paradigmas.

La consecuencia más directa que trajo internet, como afirma el sociólogo Manuel Castells es que “los círculos sociales comienzan a ser reforzados en un espacio híbrido de interacción comunicativa física, online e inalámbrica”, y David De Ugarte agrega que es “la eclosión de una nueva esfera de relación social que pone en contacto a millones de personas cada día”.

Las nuevas formas de comunicación, participación y movilización se encuentran atravesadas por lo que Howard Rheingold llamó las “multitudes inteligentes”, como “síntomas de una nueva forma de organización y comunicación social con la que se pueden defender ideas muy diferentes, cuando no opuestas”.

Los cambios que se producen en la estructura de la información y la comunicación abren la posibilidad a nuevas formas de distribución del poder, y de su ejercicio. Con la conexión de millones de computadoras conectadas y en condiciones igualitarias de jerarquía basadas en el concepto de “red distribuida”, surge la posibilidad de que las estructuras de poder descentralizado que conocemos actualmente muten hacia un sistema de poder distribuido.

Paul Baran en 1964 ideó la forma que debían tener las comunicaciones de datos de los Estados Unidos ante un posible ataque nuclear de la Unión Soviética. Esto dio origen a la generación de una red distribuida, basada en el principio de que si un nodo de la red es eliminado, ninguno de los otros nodos quede desconectado, es el basamento de lo que hoy conocemos como internet.

En las estructuras de poder y en las formas de participación pensadas en forma distribuida, el poder es distribuido en una red de iguales que, como afirman Alexander Bard y Jan Söderqvist, “todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás”. Este tipo de poder distribuido genera nuevas formas de relacionamiento y comunicación social, que la acción colectiva está ejerciendo cada vez con mayor ímpetu.

Un punto fundamental para comprender las nuevas formas de participación es entender que las decisiones ya no se basan en la dualidad “sí” o “no”, sino en la posibilidad de estar en “mayor” o “menor” medida de acuerdo o en desacuerdo con una propuesta. En ese sentido, como dice De Ugarte: “la dimensión de la acción dependerá de las simpatías y grado de acuerdo que suscite la propuesta”.

Medios Masivos de Comunicación y Comunicación en Internet

Antes de intentar adentrarnos en el concepto de Política 2.0 es importante dilucidar las diferencias entra la comunicación tradicional de los medios masivos de comunicación y la comunicación en internet. En la comunicación tradicional existieron siempre tres medios masivos principales: gráfica, radio y televisión, en ese orden de aparición histórica. Estos tres medios, sus características, formas y estilos marcaronel ritmo de la comunicación política, en términos claramente unidireccionales, basados en la lógica propia de este tipo de medios de comunicación.

Los procesos comunicacionales de los medios masivos parten de una comunicación donde existe un productor/generador de información y un usuario/consumidor, que no tiene otra posibilidad que tener una actitud pasiva y de consumo. Con el paso del tiempo y el consumo de determinados medios, entre el productor y el usuario se van generando distintos vínculos de fidelidad y confianza.

A partir de la aparición de internet la comunicación comienza a sufrir un proceso de cambios rotundos en las formas de vincularse y relacionarse los públicos y ciudadanos. Pero estos cambios que los ciudadanos viven en sus vidas cotidianas que adaptan rápidamente, tienen tiempos muy lentos y distintos en la acción de comunicación política. Con la irrupción de internet, lo primero que se pensó fue utilizar y entender la web como una “pantalla” más, como un medio masivo de comunicación nuevo donde poder informar, al igual que se lo hacía hasta ese momento con la radio, la gráfica y la televisión. Esta forma unidireccional (1.0) del uso de las Tics e internet persiste todavía en las estrategias de comunicación política, a diferencia del uso cotidiano de los ciudadanos (2.0).

A partir del uso intensivo de las redes sociales e internet en la vida ciudadana, los usuarios se encuentran en una fase de mayor capacidad de entendimiento de las habilidades del mundo online y en formas de participación distintas a las tradicionales.

Manuel Castells dice que “la emergencia de comunidades espontáneas y no planificadas, que propagan una iniciativa conjunta en un mensaje que es respondido desde múltiples fuentes por voluntades convergentes para compartir la práctica”; en ese sentido, al no existir una institución convocante y que lidere el reclamo, tampoco un programa base de consenso mínimo del reclamo, sino una heterogénea cantidad de pedidos y expresiones, los medios de comunicación masiva y el poder político se encuentran dificultados de pensar el reclamo en las formas tradicionales del ejercicio de la política, encontrándose frente a la necesidad de responder a nuevas preguntas con viejas respuestas, utilizando herramientas del siglo XXI pero con categorías mentales de relaciones de poder del siglo XIX.

Es fundamental entender que el intercambio, el interelacionamiento y la participación son los ejes de la política 2.0, del concepto dos punto cero, lo cual aleja completamente a internet de lo que es un medio de comunicación masivo tradicional. Los ciudadanos ya no sólo consumen información, sino que la crean, el proceso comunicacional es necesariamente bidireccional y complementario. Es prioritario entonces comprender que internet y las nuevas tecnologías no son un medio de comunicación masivo, sino que son una forma de vida; son los ciudadanos viviendo sus vidas en el entrecruzamiento de los mundos online y offline, donde se deja el consumo completamente pasivo, unidireccional y de observación, para pasar a una actitud mucho más proactiva de participación, vinculo e intercambio.

Este rompimiento de las estructuras de compartimentos estancos y separados complejiza todo el proceso de la comunicación política en internet. Ya no podemos pensar una estrategia de comunicación a partir de considerar internet como un medio masivo más, sino que debemos comprender las morfologías de relaciones sociales y personales que se van generando y metamorfoseando constantemente.

Comunicar en Internet

El trabajo de comunicación política lleva décadas planteado en base a la posibilidad de tener el control absoluto del mensaje. La comunicación tradicional en los medios masivos de comunicación tuvo siempre una estructura verticalista y rígida sobre la cual se montaba principalmente el trabajo y las acciones de prensa política, desde donde uno genera el contenido, lo gestiona con los periodistas y medios masivos, el medio lo publica y el público lo consume. En ese circuito la información circula segura, clara, precisa, no sufre grandes modificaciones en el camino entre el generador de la información y el receptor final de la misma. Esta comunicación unidireccional y vertical nos da la posibilidad de contar con el control de nuestra comunicación, de nuestro mensaje, de qué es lo que queremos decirle y a quienes queremos transmitirle nuestras ideas.

Internet y las TICs tienden a eliminar la división entre el receptor y el emisor, y su fortaleza se encuentra en que la capacidad de sacar del medio a un nodo, o de tener filtros para dicho nodo, no logrará que la información deje de circular, ya que podrá llegar a través de otros nodos o conjuntos de nodos. De Ugarte dice que “en la enredadera digital las fuentes aparecen de forma hipertextual y prácticamente en tiempo real, siendo aportadas por los propios protagonistas”, el control de la circulación de la información se encuentra cada vez más difuso, tendiendo a estructuras más democráticas en las formas de comunicación e interrelación social.

Nos encontramos así frente a nuevas formas de organización que, tarde o temprano, configurarán la organización política institucionalizada, donde las elites que tienen el control de la información cada vez serán menos necesarias e imprescindibles.

Las estructuras de poder se encuentran ante una incapacidad de entendimiento de lo que sucede, de lo que enfrentan, porque un movimiento distribuido carece de estructuras jerárquicas y rígidas que la convoquen, supervisen y comuniquen, siendo estas estructuras no jerárquicas, diversas y distribuidas, que se comunican y convocan de manera distribuida y horizontal.

Manuel Castells dice que “la extensión de las movilizaciones políticas instantáneas utilizando teléfonos móviles, y con el apoyo de Internet, está cambiando el panorama de la política”, hacia acciones colectivas multicanales, que se dan en diversos y variados espacios comunicativos, como los emails, las redes sociales, los chats de teléfonos móviles, SMS, boca a boca, medios masivos de comunicación, etc. En ese sentido, la “interacción entre los actores políticos, los actores sociales y las empresas de medios de comunicación tanto en los medios de comunicación de masas y los medios de comunicación en red, como en la interconexión entre los diferentes medios que se están articulando rápidamente en un sistema mediático reconfigurado” (Castells), da origen a una estructura circular y democratizadora de la información.

Pero al pensar la comunicación en internet es necesario reconfigurar los procesos de construcción y generación de la información del proyecto político, y entender que en internet existen formas y tipos de comunicación y expresión distintos de los que se manifiestan en los medios de comunicación masiva. Actualmente lo que sucede es que la información que se publica en internet y las redes sociales surge y es realizada en el Departamento de Prensa, con lógicas de construcción comunicacional tradicionales. Pero así como desde Prensa se piensa cómo comunicar en un diario, en una radio o en televisión, es importante pensar cómo comunicar en la web, tener en cuenta las formas, el tono, la inmediatez, etc. No es positivo trasladar la comunicación tradicional a internet: hoy en día la mayoría de los políticos no piensan su comunicación en las redes sociales, sino que simplemente publican en las webs y redes sociales los comunicados o gacetillas de prensa que son enviados a los medios masivos, con los mismos títulos, con la misma sintaxis, con la misma gramática. No piensan en el público online, sino simplemente trasladan las prácticas de comunicación offline, al mundo online.

Con la irrupción de las redes sociales, la circulación de la información dejó de ser vertical, dirigida y controlada, para pasar a ser circular, horizontal y ya no sabemos claramente cuál es la audiencia y a dónde está, no conocemos cabalmente quién genera información y quién no, tampoco cómo se va a reformular o reinterpretar nuestro mensaje.

Así llegamos a entender que internet no es un medio de comunicación masivo más, es otra cosa, es una sociedad viviendo sus vidas online y offline. No es sólo comunicación al estilo tradicional, es intercambio, es participación, es interactividad. Debemos dejar de pensar internet, las redes sociales, el 2.0 y las nuevas tecnologías como un medio masivo de comunicación, y empezar a entender que somos una sociedad viviendo en internet, que tiene determinadas características. Una de estas es la cultura de lo inmediato, que pone en peligro el discurso único, mi capacidad como político, organismo, funcionario o partido, de controlar el mensaje, porque la cultura de lo inmediato hace que si yo no estoy en tiempo y forma, no estoy, y no puedo llegar tarde con mi mensaje, porque la ciudadanía está viviendo el momento, el instante. Esta cultura de lo inmediato, esta rapidez, ésta velocidad que se vive en internet, hace que cada vez más los consumidores de comunicación estén atentos sólo a los títulos, fotos y párrafos descriptivos.

Otra característica de esta sociedad viviendo en internet es su estructura circular en las relaciones entre los individuos, relaciones de poder mucho más horizontales que las que conocemos entre medios y públicos. Ya no hay relaciones unidireccionales donde un medio de comunicación puede emitir un mensaje de arriba hacia abajo, sino que se comienzan a generar relaciones de fidelidad entre pares, entre ciudadanos. Esta estructura circular hace a la democratización de la información, lo que hace más difícil poder tener el control del mensaje desde nuestro proyecto político. Y para no perder el control de la información se debe contar con una estrategia clara y precisa de qué comunicar, cuándo, dónde y por qué, y una estrategia precisa de comunicación crisis en la web.

Hoy cualquier usuario de internet puede ejercer influencia sobre cualquier otro usuario del mundo. Un ciudadano ecuatoriano puede despejar una duda a una pregunta de un argentino, o hacerle reflexionar sobre algo que no tenía presente, o le puede brindar sin intención una solución a una problemática tal. Este ecuatoriano, diez años atrás, difícilmente podría haber influenciado al argentino.

Los procesos comunicacionales mantienen la forma tradicional de la comunicación política y son atravesados por dos modelos, uno desde el ejercicio del poder de algunos medios de comunicación masiva, y otro desde el ejercicio distribuido de las relaciones sociales entre individuos, con una fuerte impronta en la utilización de las TICs e internet como medios de organización y difusión.

Henry Jenkins habla de la “convergencia” como “el flujo de contenido a través de múltiples plataformas mediáticas”, convergencia que “se produce en el cerebro de los consumidores individuales y mediante sus interacciones sociales con otros”. Las TICs están generando en la ciudadanía un aprendizaje intensivo de estas interacciones y la creación colectiva de significados, producto de lo que Pierre Lévy llama “inteligencia colectiva” que, resumidamente, implica que nadie puede saberlo todo, pero cada ciudadano sabe algo, y que, compartiendo habilidades y recursos, se pueden juntar todas las partes del conocimiento. Esta convergencia, según Jenkins, asume que los viejos y nuevos medios interaccionarán de formas cada vez más complejas, y diversas.

Jenkins afirma que la proliferación de canales y la portabilidad de las TICs producen la entrada a una Era en la que “los medios serán omnipresentes”. Cuando los medios y formas de comunicarse se encuentran descentralizados y son de fácil acceso para las mayorías, se fomentan formas de participación más democráticas y libres, mientras que cuando los medios de comunicación se encuentran concentrados, son pocos y monopólicos, es más sencillo ejercer un control central de la circulación de la información.

Esta convergencia en los modos de producción y de consumo de medios genera instancias de comunicación, participación y política novedosas y distintas.

Estamos viviendo, como dice Alejandro Piscitelli, en un “mundo de la instantaneidad, la conectividad y la colaboración”. En el mundo digital se encuentra una forma de razonamiento más simple y binaria, que el pensamiento de la clase política y dirigencial encuentra como barrera, acostumbrados a la necesidad de sumergirse en la complejidad de las discusiones, las distintas vertientes, la profundidad de las causas y consecuencias, etc. Joan Subirat dice que “las formas de operar de las TICs y del sistema político parecen no ser demasiado coincidentes. Mientras la democracia nos conduce a un escenario de deliberación, prudencia e interacción parsimoniosa, con gran derroche de tiempo, la revolución tecnológica se caracteriza precisamente por la rapidez que imprime a todo con lo que entra en relación”.

La lógica de cómo informarse empieza a ser difusa y ya no es sólo a través de los medios masivos de comunicación, sino que existen nuevas formas. Y esta democratización empieza a generar fidelidades entre usuarios, referentes que un usuario respeta más o menos que a otros, etc. Si mi proyecto político no prevé esta democratización en su estrategia, puede correr riesgos innecesarios.

Y la información en internet evoluciona, crece, muta, se encuentra en una evolución constante y retroalimentada, basada en el poder que tiene cualquier ciudadano de replicar y reinterpretar cualquier información. Las redes sociales e internet empujan hacia sistemas más democratizadores, participativos y donde el empoderamiento ciudadano va tomando cada día más forma. Darle este pequeño poder a los ciudadanos puede ser negativo sin una estrategia clara de cómo enfrentar posibles reinterpretaciones negativas de mi discurso, pero es altamente gratificante para los sistemas democráticos.

Puertas y Ventanas

Comunicación política en internet es algo muy distinto a comunicación política en los medios masivos de comunicación tradicionales.

Los medios masivos de comunicación son como Ventanas, cuya función no es traspasarla. Un ciudadano abre una ventana y puede observar, puede consumir información. Del lado de afuera de la ventana hay alguien que publica determinada información y un ciudadano no pude más que observar el paisaje. Un político puede hacer su recorte de la realidad y publicarlo en un medio de comunicación y el ciudadano abrirá la ventana y podrá observar lo que allí se publique. El diario es una ventana, la radio es una ventana, la televisión es una ventana.

A diferencia de los medios masivos de comunicación, internet 2.0 y las redes sociales son muchas Puertas. Un ciudadano en internet está permanentemente abriendo puertas. Y el objetivo de una puerta, a diferencia de una ventana, es atravesarla. Una persona abre una puerta, la atraviesa y entra. Y cuando un político abre una puerta en internet, los ciudadanos entran, y una vez adentro exigen, pregunta, interpelan, cuestionan, piden, proponen.

Elaborar una estrategia de comunicación política en internet implica decidir qué puertas abrir, cuándo, cómo, para qué, por qué y quién las atenderá. La gestión de los contactos es lo más importante si entendemos y pensamos llevar a cabo una estrategia 2.0 en la web. Quién, cómo y cuándo va a responder a cada una de los contactos que se generen a través de las diversas puertas que abramos en internet.

La política debe entender desde estos conceptos la comunicación en internet y separar a los medios de comunicación de la web: internet no es un medio de comunicación más.

Cuando se define una estrategia de define claramente un objetivo. Desaprovechar la potencialidad de las Tics, internet y las redes sociales para la comunicación política no es lo más aconsejable, pero en la definición de la estrategia nuestro proyecto político puede definir utilizar las Tics como puertas (2.0) o como ventanas (1.0), y tanto una como otra serán decisiones válidas en función del objetivo a cumplir.

La sociedad va hacia una convergencia de todos los medios, teléfonos móviles, medios masivos de comunicación, internet, tics, redes sociales, tablets, etc. Pero el eje fundamental del vínculo entre política e internet es la ciudadanía, es la gente que consume, usa, crea, se informa, comparte, colabora, pregunta, responde, con una actitud diferente a la que la comunicación política tradicional se encuentra acostumbrada. Este ciudadano que crea, edita, produce información, saca fotos, exige y está hiperinformado, no quiere que le hablen en abstracto, entiende internet como una forma de interlacionarse, de vincularse, de vivir, y por ese motivo conversa con uno y quiere que le hablen a él, porque utiliza internet y las redes sociales en forma personal. La abstracción en la comunicación política en internet lo único que logra es alejar a los ciudadanos de la política, de los políticos.

Etapas de la Comunicación Política en Internet

Podemos distinguir cuatro etapas del proceso de comunicación política en internet que se producen a medida que las Tcis e internet avanzan en la utilización como herramientas comunicacionales de la acción política.

Etapa 01: Ingreso a las Tics

Esta es la primera etapa, cuando la política y los políticos ingresan al mundo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, incorporando su uso, los teléfonos móviles, comienzan a utilizar las redes sociales y entienden que deben estar allí. Se comienza a utilizar en forma básica y primaria el mundo digital en la comunicación y el marketing. Podemos decir que los políticos “están 2.0”, pero todavía no “son 2.0”.

Etapa 02: Aceptación de las Tics

En esta segunda etapa, una vez que han ingresado al uso de las nuevas tecnologías e internet, los políticos empiezan a aceptarlas más cabalmente y las utilizan en sus acciones de marketing, aunque todavía bajo las viejas formas de la comunicación: haciendo lo que antes hacían sin la tecnología. Se traslada así toda la acción comunicacional política tradicional del mundo offline, al mundo online. Los políticos aquí todavía siguen “estando 2.0”.

Etapa 03: Asimilación de las Tics

En esta tercera etapa los políticos asimilan ya el uso de la tecnología, internet y las redes sociales y se apropian de ellas, aumentando la productividad y la eficacia de las acciones de la comunicación en el mundo online. Empiezan así a comprender que las Tics abren un mundo de oportunidades, un sinfín de posibilidades en su acción política y en el vínculo con la ciudadanía. Más allá del simple hecho de comunicar, los políticos empiezan a generar nuevas acciones que son posibles sólo con la existencia de las Tics. Los políticos ya “son 2.0” en esta etapa, viviéndola como la viven los ciudadanos.

Así es que hoy en día existen una importante cantidad de partidos políticos, legisladores, secretarías de gobierno, ministerios, gobernaciones, alcaldías, intendencias, que cuentan con sus páginas webs, cuentas en Facebook y en Twitter. Aunque todavía no han desarrollado en esta etapa una estrategia de vínculo real, y se limitan a publicar toda su acción de prensa, pensada para los medios tradicionales de comunicación masiva, pero ahora también lo hacen en internet.

Etapa 04: Innovación con las Tics

Esta es la etapa más evolucionada de la comunicación política en internet, la de la creación innovadora de acciones de comunicación, vínculo y participación a través de la utilización de las Tics, internet y las redes sociales, utilizándolas de manera distinta, original y novedosa. Aprehenden aquí las nuevas formas de vinculación política/ciudadanía, interpretando a los usuarios y ciudadanos en sus formas, modos y métodos de utilización de las Tics en su vida cotidiana. Realizan acciones que no sólo serían imposibles sin el impacto de las Tics, sino que otros no han realizado anteriormente. En esta etapa los políticos “son 2.0” en toda su dimensión.

La Estrategia de Comunicación Política 2.0

Proyectar la comunicación en internet necesita del diseño y determinación de una estrategia clara y precisa, una planificación de qué, cómo, cuándo, a quién, dónde, para qué y con qué herramientas digitales queremos comunicar el proyecto político.

Generalmente la comunicación en internet comienza bajo la premisa de “querer estar en internet”, por lo que se diseña una página web, se abren cuentas en Facebook, Twitter y YouTube, y después no se sabe cómo utilizar cada herramienta, ni para qué, ni cuándo, ni cómo. Simplemente se utilizan en forma unidireccional publicando el comunicado de prensa escrito por la oficina de prensa, y perdiendo así todas las potencialidades que ofrece la red.

Para tener una comunicación 2.0 es necesario pensar, discutir, investigar y decidir; planificar a futuro. Diseñar una estrategia es visualizar hacia dónde ir, es planificar qué quiero lograr, es responder qué y cómo quiero comunicar.

Internet nos ofrece la oportunidad de targuetizar en extremo, llegando a públicos específicos, con mensajes específicos y metodologías comunicacionales específicas, como no ofrece ningún otro tipo de herramienta de comunicación política. Para esto debemos pensar cuál es nuestro objetivo para determinado grupo de ciudadanos, qué les queremos transmitir, dónde están en la web, qué herramientas utilizan, cuándo, qué tipo de información consumen, cómo se mueven y viven el mundo online.

La vida en redes es expansión continua, modificación constante, retroalimentación, expansión, y es importante entender que en internet y las redes sociales comunicamos de maneras complejas y diversas y debemos adaptar la estrategia a estas circunstancias, dándole la mayor flexibilidad posible. En la vida offline un político comunica con sus silencios, su mirada, sus gestos, sus palabras, y en internet estas formas de son también tantas y tan diversas que es fundamental pensar previamente cómo hacerlo, para que los efectos que conseguidos sean positivos.

Cuando definimos alcances y objetivos de la campaña 2.0 se plantea como crucial desarrollar una estrategia precisa y clara de la gestión de los contactos, porque estaremos abriendo muchas puertas por las que entrarán cientos de ciudadanos. Podemos tener un diseño visual de alto impacto, propuestas innovadoras e ideas creativas, pero no debemos olvidar el vínculo y la relación entre la política y la ciudadanía. Fallar en esto puede tirar por la borda todo el trabajo de comunicación en internet.

Por último, es importante tener en cuenta en la estrategia de comunicación política en internet, que no puede ser un compartimento estanco y separado del resto de la estrategia política, ni sería inteligente utilizar la red como un medio de comunicación más. El trabajo con las Tics debe atravesar en forma circular a todas las áreas de la política, integrándolas y dándole sustento, a través de una permanente coordinación entre el mundo offline y el mundo online, entre la acción comunicacional “callejera/territorial” y el trabajo en las redes sociales e internet, entre quienes desarrollan el discurso y los mensajes y quienes deben “traducirlos” con la lógica comunicacional de internet.

Principales problemas de la Comunicación en Internet

  1. Entre los principales problemas que encontramos, en base a nuestras investigaciones y a la experiencia en el asesoramiento a diversos actores de la política y gobiernos, encontramos cinco fallas cotidianas, producto de la no planificación estratégica de la comunicación en internet:
  • Las herramientas de internet y las Tics se utilizan sólo como medio de difusión, como ventanas, en forma unidireccional. No existen respuestas a los reclamos o contacto de los ciudadanos, no se produce ningún tipo de vínculo con los usuarios. Los políticos no participan en las redes sociales. En general se abren ventanas en vez de puertas. Se abren ventas por las cuales entra la gente.
  • Otro punto conflictivo es la poca o nula utilización de multimedia, audio, video e imágenes. Youtube.com es la tercera página más visitada en internet en el mundo, una de las acciones más cotidianas de los ciudadanos en Facebook son las fotografías propias y ajenas. Los políticos todavía no comprendieron que existen mayores posibilidades de que un vecino haga clic en un video antes que descargar un archivo PDF para leer.
  • Casi no se publican datos de contacto y, si son publicados, existen extensas y molestas barreras para lograr comunicarse. El concepto 2.0 es vínculo, relacionamiento y participación, el contacto entre la política y la ciudadanía debería ser el eje en el cual plantear una estrategia de comunicación política en internet.
  • No existe un uso real como herramienta de gobierno más allá de acciones de comunicación, marketing y posicionamiento. En general, los gobiernos no utilizan las tecnologías para gobernar, sino simplemente para informar.
  • No se visualiza una estrategia de comunicación política en internet. Son pocos los casos en los que se puede identificar un diseño previo de la comunicación.

A modo de conclusión

  • Al decidir llevar a cabo acciones de comunicación política en internet es importante investigar, saber y conocer cómo se relaciona nuestro público, qué herramientas usan, cuándo y para qué. Hoy no es suficiente publicar novedades y comunicados en una página web y después publicar los links en Facebook y Twitter. Hay que plantear una comunicación bidireccional entre la política y la ciudadanía.
  • Las redes sociales e internet no son espacios sólo para publicar lo que un político hace y piensa. El político tiene que estar en contacto e involucrarse activamente en la comunicación en red.
  • Debemos entender el concepto 2.0 como vínculo, intercambio, contacto, participación, feedback. Debemos brindarle a los ciudadanos la posibilidad de comunicarse, de participar, de colaborar.
  • No son importantes las herramientas de internet. Hoy se llaman Facebook y Twitter, pero el próximo mes pueden no ser estas las herramientas que utiliza la mayoría y ser otras. Internet cambia y muta con una velocidad muchas veces sorprendente. No puede estar la estrategia de comunicación 2.0 atada a las herramientas, sino a los objetivos específicos. No podemos centrar nuestra estrategia en las herramientas, sí conocerlas, y en profundidad, pero no debemos partir desde las herramientas cuando pensamos en comunicación web.
  • Comunicación 2.0 es participación. Y participación no es responder mensajes y correos electrónicos, tampoco es estar en Facebook y Twitter. Participación es escuchar y tomar en cuenta al otro, integrar al otro en una construcción colectiva y colaborativa. Participar es darle poder a la gente.
  • Política 2.0 no es comunicación, no es Facebook, no es Twitter, no es un video en YouTube. Política 2.0 es política, en el sentido amplio de la palabra.

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